
Recuerdo cuando era pequeño, bueno la verdad es que recuerdo muy poco, pero de lo poco que me queda en el disco duro es el frío. Si frío, hace treinta y tantos años en el mes de octubre hacia frío. Y entonces con los pantalones cortos remendados, no había dinero para mas, los zapatos a los que nuestras madres le habían dado una mano de Canfor, ¿os acordáis de lo socorrido que era?. El abrigo con los cuellos subido y la piel de gallina, ¡joder que frío!. Bueno pues con esta pinta nos acercábamos a los puestos de castañas y por dos pesetas comprábamos un papel con castañas, primero nos calentábamos las manos con ellas y luego las comíamos. Había veces que las empleábamos para hacer guerras y las que salían con gusano... pues apartábamos el bicho y lo demás “padentro”.
Tiempos en los que jugábamos a policías y ladrones, a pillar, o a alguno se le ocurría montar una portería con dos piedras en medio de la calle y jugábamos un partido de fútbol, cuando venia un coche nos quitábamos y luego seguíamos. Pintábamos en las aceras, jugábamos a las chapas con un garbanzo haciendo de pelota. Al “jincote”... eso era en el barro que quedaba después de llover y con una varilla de un paraguas... lo utilizábamos a modo de lanza y lo teníamos que clavar en unos cuadros que habíamos dibujado en el suelo. Juegos en los que la calle era elemento principal. Conocíamos cada escondite, cada portal, cada esquina.
A media tarde cuando apretaba el hambre corríamos para casa, entonces reponíamos fuerzas, ¿con un bollicao? ¿con una pasta?... pues no, nos comíamos un bocadillo de pan con “mantecatulipan” y unas rodajas de chorizo o de salchichón o de mortadela con aceitunas... eso si que eran meriendas. Y retomábamos el juego donde lo habíamos dejado, seguíamos siendo el gran policía, el inteligente ladrón o el gran futbolista que marcaba goles a pares. Cuando ya empezaba a oscurecer nuestras madres nos llamaban, pero no al movil, no, aunque ahora no lo creamos hubo un tiempo donde no había móviles, nos llamaban a gritos por la ventana... Juaaaaaannnnnn.... Caaaaarrrrrllliiiiiiiiitooooooooosssss.... y Juan y Carlitos se hacían el sordo durante varios avisos, no había ganas de dejar esa partida, no había ganas de salir del escondite donde llevábamos una hora escondido y que era el mejor escondite del mundo. Y sudados, sucios, con arañazos, volvíamos a casa a ganarnos una regañina y un “comovengasmasasinojuegasnuncamasenlacalle”, bajabas la cabeza te marchabas a lavar y a cenar, sabias que todos los padres decían lo mismo y que al día siguiente lo volverían a decir y el otro y el otro... pero seguiríamos jugando a policías y ladrones, al escondite, al jincote, a las chapas...eramos niños y como niños nos comportábamos.
Eran tiempos donde hacia frío en octubre y nos calentábamos con las castañas. Eran tiempos donde nos comportábamos como niños y nadie nos pedía mas. Eran tiempos donde jugábamos en la calle.






jeje es cierto mi padre ta q empezo a currar andaba en pantalon corto to el año...tenia q ser terrible :S
Ummmm castañas.....con lo que me gustan y la alergia que me dan....cachis....
Solo añadir... "La infancia es tu patria".
Inmejorable Vari. Lo mejor de todo es que sabemos cuál es el presente de esa historia pasada. Al final el niño creció y consiguió mantener su espíritu joven y lleno de vida, con un humor que muchos quisieran para sí mismos.
Me pido fan número uno de Vari y su aforocompleto!!!
Solo te pongo una pega/consejo... separa los párrafos!!!! jejeje!
Lo dicho, no me pierdo ninguna actualización. Deberías dejar el fotolog y usar una web como Dios manda con tus relatos. Eres el mejor. No cambiaría la literatura de 20 escritores por expresiones de sentimientos como las que tú consigues.
Un abrazo AMIGO!!
P.D: En breve he de dedicarte una entrada en mi blog.
Vari, te debía esta visita, que ultimamente estoy hecho un descastao, jejeje. La verdad, castañas a dos pesetas, chapas y garbanzos, tirar la punta el paraguas o una barra hierro de una obra al barro, los moviles a traves de la ventana....EVAristoooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!, se nota que eres mayor jajajajaja.
Ya en serio, parece que teniamos infancias paralelas jeje. Aun guarod chapas, un dia te las enseñaré.
Un abrazo
Holaaaaa!!!!!!!!! Vari .... por fin, puedo comentar cosas sobre tus escritos , que como sabes me gustan mucho.Espero que te vaya muy bien, en este nuevo blog.Este escrito de "dias de frio y castañas" me transporta a mi infancia y es verdad que hacia mas frio antes, el otoño, que es mi epoca favorita del año, cada vez se retrasa mas, que pena con lo que me gusta...recuerdo en septiembre, nerviosa, el dia antes de empezar el curso y con el jersey puesto, los puestecitos de castañas, pintando en el suelo con tiza`para jugar al guiso y jugando al eslatico, a las chinitas, a los cromos y tantos juegos que hacian que volara la imaginacion y jugando, aprendias a vivir y a soñar en ese tiempo magico de la infancia, en el que vives el presente preparandote jugando hacia el fururo.Como dice Silvio Rodriguez en una cancion llamada "cuando yo era un enano"
" cuando yo era chiquito todo quedaba cerca, cerquita
para llegar al cielo, no mas bastaba una subidita
el sueño me alcanzaba, para ir tan lejos como queria
cuando yo era chiquito yo si podia , yo si podia"
Pd.que ricos los bocadillos con manteca!!!!! a comer y a las 6 ver los dibujos de la 1 (no habia otra... jajajajaja) y a correr a la calle otra vez, te olvidabas del frio, del tiempo, de todo: vivias
Muchos besos Vari
Ahhhhhh..... Vari, decirte, que vaya enchufe que te has buscado para la mudanza: nuestro amigo Javi, recien licenciado en ingenieria informatica,
todo un entendido en esto.
Yo sobrevivo en el ordenador, a base de pelearme con el...... jajajajaja
Besos
jejej q ya he firmao XDDD bueno semitocayo yo te paso mi otra casa, es que tengo un duplex y mi casita rural jajaja www.robertold.blogspot.com, mañana contiempo te pongo en enlaces