Buenos días. En esta actualización voy a explicaros una curiosa tradición que, desde hace unos años, se esta recuperando. Pues esta tradición es el arrastre de latas… si, si… arrastre de latas. Venga, lo explico. Hace muchos años los niños salían a la calle el día cinco de enero con latas viejas arrastrándolas. El objetivo llamar la atención de los Reyes Magos y que estos dejasen sus regalos. Esto tradición viene de una leyenda muy antigua que dice lo siguiente:

“Hace muchos, muchos años, existía un pueblo en el sur de España. Pueblo en el que los niños desde hacia muchos años no recibían la visita de los Reyes Magos. ¿El motivo?. Pues un Gigante, El Gigante de Botafuegos, que como todos los Gigantes eran malvados y disfrutaba haciendo el mal. Así que la víspera de la noche de Reyes hacia un fuego tan grande, tan grande, que el humo de este cubría toda la ciudad con un manto impenetrable. De esta manera, al no ver el pueblo, los Reyes pasaban de largo y no dejaban los regalos a los niños. Entonces, un año, los niños del pueblo decidieron que le tenían que dar su merecido al Gigante. Así que en la víspera de Reyes cogieron todas las latas, cacerolas, cacharros viejos, que tenían en sus casas y salieron a la calle arrastrándolas y golpeándolas. Ante semejante ruido el Gigante huyo aterrorizado y no pudo hacer el fuego como años anteriores, y los Reyes Magos pudieron dejar sus regalos. Así, desde ese día, el cinco de enero los niños de este pueblo salen a la calle arrastrando latas, para que el Gigante no vuelva a encender el fuego y los Reyes puedan dejar sus regalos.”

Esta tradición del arrastre de latas se perdió durante muchos años y hace aproximadamente unos doce años se ha recuperado. Recuerdo que el primer año de nuestra vuelta a Algeciras fue en el que el Ayuntamiento se propuso el recuperar esta tradición. Así que organizo el I arrastre de latas… éramos unos… no se, éramos muy pocos, daba un poco de corte ir por la calle arrastrado las latas, parecía que molestaban los niños haciendo ruido. La gente salía de las tiendas a vernos pasar. Adrián tenía dos años y lo llevaba en su carrito con una ristra de latas amarradas al carro. El alucinaba con tanto ruido.
Otro de los años llovía a mares, fue tremendo, después de casi dos horas arrastrando latas bajo la lluvia y cuando estábamos empapados nos marchamos para casa… ropa chorreando agua y nosotros a la ducha helados de frío. Adrián estaba feliz había arrastrado latas y los Reyes le dejarían sus regalos…
Así año tras año y ya van doce. El año pasado creo que llegaron a venir los del Libro de los record. Osea que ya podéis imaginar la cantidad de gente que había por las calle con las latas. Ya la gente no sale de las tiendas a mirar. Los que antes salían a mirar, ahora están con sus hijos arrastrado latas. Es digno de ver… hay chavales con una cuerda y dos o tres latas de Coca Cola y hay chavales que llevan verdaderas obras de arte… en algunos se ve la mano de los padres… hay coches de carreras hechos con latas de cerveza, robots hechos con latas de aceite (de esas de cinco litros), caballitos hechos con latas de Fanta… la imaginación es libre. Eso si se lo que sea, tiene que aguantar dos duras horas de arrastre por las calles, horas en que se las pisara, engancharan y darán tirones.

Bueno, ahora voy a preparar la ristra de latas de Leire… quiere hacer mas ruido que nadie para que los Reyes le puedan traer sus regalos, esta muy ilusionada y dice que no le tiene miedo al Gigante de Botafuegos… que son muchos niños haciendo ruido y no se va a atrever a hacer fuego… que ya se encargan ellos de eso… que bonito.

Mañana os comento como ha ido el “arrastre”.

Hoy es día cinco de enero. El arrastre ha sido un éxito. Había muchísima gente. En las fotos podéis ver la Avda. Fuerzas Armadas completamente llena de gente. Era un placer poder andar por un día por el centro de la calle tranquilamente, sin miedo a los coches. Todas las calles estaban cortadas al trafico…. Las calles eran de los niños y de sus ilusiones. Ilusiones que una vez anochece y se acerca la hora mágica se transforma en nervios. ¿Quién no ha podido conciliar el sueño la noche de Reyes?. ¿Quién no se ha despertado mas temprano el día de Reyes que los día que hay que ir a clase… y sin necesidad de que nos despierten?. Yo creo que todos hemos pasado por eso. Así que ahora les toca a ellos y espero que lo disfruten muchísimo, estoy seguro que mañana todos verán cumplidos sus sueños. ¿Por qué estoy tan seguro?. Por que hoy los niños al arrastrar las latas han hecho que el Gigante de Botafuegos huya despavorido y no pueda encender su fuego. Así que esta noche los Reyes Magos podrán dejar sus regalos. Al menos esa era la intención de todos los niños que podéis ver en las fotos.

Espero que el Gigante de Botafuegos que podamos tener cada uno de nosotros huya a un lugar tan lejano, tan lejano, que no pueda regresar nunca más. Y los Reyes Magos nos dejen cargamentos de felicidad y salud.

No perdamos nunca esa ilusión que veo en los ojos de Leire… es maravilloso.

Un abrazo a todos y espero que los Magos sean buenos con todos vosotros.

pd.- habia puesto unas fotos que hice en el arrastre pero al ser muy grande ni comprimiendolas consigo ponerlas, me como la parte derecha del blog. Así que mañana copiaré las que salgan el los periodicos y las pondré.