La verdad y el astro rey

Durante años hemos ido a la playa a las doce de la mañana, hemos estado horas y horas en la playa jugando a las paletas, pescando, bañándonos... lo que hace todo el mundo... lo que hace todo el mundo hasta el momento que tiene un susto.
Recuerdo veranos de sesiones de sol de doce de la mañana a tres de la tarde. Usábamos cremas bronceadoras sin ningún tipo de filtro solar. Eran días de sol... días de playa... días de inconsciencia... de no tener conocimiento del daño que nos estábamos haciendo. Pero como muchas otras cosas, al no darte cuenta en el momento del daño que te haces pues.... parece que no hay daño... y si... realmente lo hay.
Es una lotería y dependiendo de las horas de exposición tenemos más números para el sorteo y mas posibilidades que nos toque el “premio”.
Pues... un día un lunar cambió de aspecto. Podemos dar gracias al dermatólogo que lo vio. Decidió quitarlo y mandarlo a analizar, no le gustaba su aspecto. Fueron días de preocupación... de incertidumbre... llegaron los resultados.... era un melanoma. Era un cáncer de piel. Había que quitar mas y ver si había llegado a afectar a capas mas profundas de la piel... si había llegado al torrente sanguíneo y se había expandido. Otras vez días de espera, de incertidumbre, de nervios... llegaron los resultados no había tejidos mas profundos afectados. Los habíamos pillado a tiempo.
Hay cosas en esta puta vida que no se olvidan. Unas veces es porque es algo agradable y otras veces por que son una putada. Yo una de las cosas que no olvidaré en mi puñetera vida serán las palabras del medico: “si tardas seis meses en venir te mueres”. ¿Crudo?, ¿Duro?... no...era la puta verdad... la puta realidad.... casi nos toca e premio gordo en el sorteo, pero... en este sorteo nadie quiere ser el agraciado.
Desde ese día... pues cuando la playa esta aún vacía, sobre las diez y media... once de la mañana, bajamos con los niños. Y a las doce y media no vamos a casa. Protectores solares a tope y camiseta que filtran los rayos uva. Por las tardes bajamos a eso de las cinco y media seis. ¿Excesivo?. Creo que en función de todo lo que he contado no es nada excesivo.
Nosotros en estos momentos somos conscientes de los efectos del sol... tanto malos, como buenos y espero que poco a poco todos nos concienciemos. Entiendo que nadie escarmienta en cabeza ajena... vamos, que mientras no me toque a mi pues.... como que no. Pero tiene que llegar el día en que todos tomemos unas medidas de precaución, un comportamiento que nos evite un mal mayor en años próximos.
Es cierto que a nosotros nadie nos contó nada de esto, nadie nos explico los efectos que tenia el tomar el sol de esa manera. Hoy en día si se conocen esos efectos, se les da publicidad, salen en los medios de comunicación... hoy en día no hay excusas... pero aún podemos ver a críos de pocos años en la playa a las tres de la tarde y colorados como cangrejos... podemos ver a chavalas usando aceite “Jhonson” a las tres de la tarde para ponerse negras.... podemos oir eso de “si te pones protección treinta no me voy a poner moreno, pa eso no voy a la playa”.
Yo, simplemente... cuento nuestra experiencia... un lunar casi me hizo perderla... casi me hizo perder a la persona que mas quiero.
Así que cuando alguien me dice eso de “ si me pongo protección treinta no me voy a poner moreno, pa eso no voy a la playa “ y le explico algo de esto, y aun así me dice “venga, que no pasa nada, que no es para tanto ..... pues... como que me dan ganas de mandarlo al carajo.
¡Venga!. Al carajo no. Pedro, mi censor particular, me dice que es muy fuerte poner eso. Que es una opción que cada uno tiene, que uno pude decidir aun teniendo todo el conocimiento asumir esos riesgos y tomar durante años el sol a las horas de máxima incidencia y con aceitito “Jonson”, que estamos en una democracia y cada uno puede hacer lo que quiera, eso si, siempre que respetemos al vecino… Pedro es un buen tío, muchas veces es demasiado buen tío. Pero como yo no lo soy… me lo he pensado y sigo mandando al carajo al que le diga eso y me conteste lo otro.







Mandy dijo
Hola Vari!!!
la verdad esque yo nací en una zona con "agua" como lo digo yo, porque Lisboa es lo que tiene, que al tener la desembocadura del tajo (o Tejo, como decimos allí) pues se junta el agua salada del Atlántico con el agua dulce del río. Cuando era pequeña ibamos a Cascais o Carcavelo (están a pocos kilometros de Lisboa) a la playa tan ,maravillosa que tienen a bañarnos y ver a los Surfistas y siempre nos embadurnabamos de protección solar. A mi no me gustaba porque el tacto de la crema me daba "grima" como decía yo. Pero mi madre insistia. Sin embargo ahora s elo agradezco muchísimo al ver todos esos casos de melanomas y demás males dañinos en la piel que se han demostrado que la mayoría son producidos por una mal aprotección solar en la infancia.
Ahora casi no voy a la playa porque mi piel es muy delicada y, aunque suene a coña, tengo como una especia de alergia al salitre y salgo hecha un cristo del mar cuando me he bañado en él. Cuando voy me embadurno bien de crema solar (factor 50 o 60, para que no se dañe la tinta de los tatuajes que llevo -qu eson muchos, jejejeje-) y a leer bajo la sombrilla o caminar por la orilla ;)
Besoso Vari y gracia spor todo !!! ;)
mandy
15 Febrero 2008 | 05:00