Ya he comentado en alguna otra actualización que, al hacer Luisa unos cursillos, conoció a una chavala magnifica. Venia de Madrid y se cuajo una cierta amistad entre ellas. Un buen día charlando… pues lo típico… mi marido trabaja en tal y el mío en cual… el mío se llama así… el mío asao… y luego esas cosas se comentan en casa y…. casualidades, Álvaro, su pareja estudio conmigo. Así que Pilar (ese es su nombre), que es un pedazo de buena gente, organizo una comida. Una comida de esas de barbacoa, pinchitos, planchitas de lomo y un buen vino. Pues en esa comida éramos varias parejas, y poco a poco, y como dice Pilar se hizo una selección natural.

Por un lado nos quedamos Álvaro y Pilar, Sigfrido y Carmen, Luis Carlos y Gracia, Mariano, y nosotros. Por el otro quedaron algunos compañeros de estudios de Pilar. Esta especie de selección fue totalmente involuntaria, surgió. Desde ese día cada cierto tiempo nos vemos. Hemos organizado un grupito muy majo y somos los “quejigos”.

¿Qué es un quejigo? Pues un quejigo es un roble pequeño pero robusto, de hojas pequeñas, dentadas y algo coriáceas. Es un árbol marcescente, pues sus hojas en otoño se marchitan tarde y no caen del árbol (o si lo hacen es parcialmente), permaneciendo en él hasta que son sustituidas por las nuevas en la primavera. Es resistente a los cambios bruscos de temperatura y soporta bien las heladas. Se desarrolla tanto sobre suelos ácidos como básicos, aunque prefiere estos últimos. (Toma “copipaste” que me he marcado). Pues los quejigos hemos realizado algunas excursiones al campo, algunas comidas y siempre, siempre, siempre, el ambiente ha sigo maravilloso.

Es curioso ver un grupo tan distinto y a al vez tan homogéneo. Pero joder como lo pasamos cuando nos juntamos… somos la leche… somos tremendos. El día que nos juntamos cada uno aporta algo, unos unas ensaladas, otros unas migas, alguno aporta… el… ¡hielo!... venga, no lo vamos a negar, el hielo es muy importante. Esos son los aportes materiales, pero los realmente importantes no son esos, los realmente importantes son los que no se llevan en bolsas, los que no se han cocinado, los que no se pagan con dinero. Los aportes realmente importantes somos nosotros…el grupo…el ambiente que se forma cuando nos juntamos. Eso es lo que realmente es importante, eso es por lo que merece la pena este grupo. Pero al llegar a este punto hay que personalizar.
En todo grupo hay una persona que… une… agrupa… saca lo mejor de los demás… hace que todo sea una fiesta. En nuestro grupo esa persona es Luis Carlos.

Luis Carlos es un tipo genial. Si no existiese tendrían que hacerlo por Real Decreto, seria un Real Decreto de Interés Nacional. Cuando el llega todo cambia, parece que ha entrado un soplo de aire fresco….un saludo… un “chiquitinnnnnn” un beso para ellas, un abrazo para ellos, una palabra, un comentario y empieza a ser Luis Carlos.
Luis Carlos hace que Sigfri sea la leche… que se parta de risa. Forman una pareja genial. Cuando empiezan es difícil hacerlos parar y a nosotros nos duelen las mandíbulas de reírnos.
Es capaz de hacerte reír… de hablar de cualquier tema… de charlar con los chavales como uno más y ponerse a jugar con ellos… de organizarte una ruta por el monte.

Luis Carlos es de esas personas que tienen vivencias para llenar varios libros. Es de esas personas que cuando hablan de algo, los demás debemos callar y tomar nota.

Pero lo más importante es que Luis Carlos es buena gente… muy buena gente. Hay veces que encuentras una persona inteligente… y va de sobrada. Hay veces que encuentras a un tío simpático… y va de chistoso. Pero Luis Carlos no. Luis Carlos podría ir de chistoso, porque te partes con él. Luis Carlos podría ir de sobrado, porque es inteligente “pa” aburrir. Podría ir de guapo, porque….no… mejor este apartado lo dejamos para otro día. Pero no Luis Carlos no va de nada de eso… va de tío normal y eso hoy en día, en este jodido país… en el que cualquier tonto del culo se pone un título y se cree el rey del mambo es digno de agradecer. Luis Carlos va de currante… va de padre… va de marido….va de amigo de sus amigos… y nosotros por suerte nos encontramos entre ellos.
Nosotros cada vez que los “quejigos” nos encontramos, tenemos la suerte de disfrutar de sus chistes, aprender de sus vivencias….tenemos la suerte de dejarnos llenar con su energía.

Hay una próxima cita y posiblemente no podamos estar. Pero no quiero dejar pasar un día así. Es el día de Luis Carlos, es su cumpleaños. Es el que mas cumpleaños ha celebrado de nuestro grupo… bonita manera de decir que es el mayor.
Así que desde aquí felicito a Luis Carlos… le doy un abrazo enorme, como los que el me da cada vez que me ve y me transmiten energía positiva. Pero también le doy las gracias… gracias por ser como es y regalarnos su amistad… a nosotros tendrían que felicitarnos por tener la suerte de compartir ratos con el.

Felicidades Luis Carlos. Te queremos. No cambies nunca.

PD.- Gracias por dejarnos estar entre tus amigos.