
El domingo falleció el padre de una compañera de trabajo, pero... no es una compañera cualquiera... es la compañera que esta frente por frente a mi mesa de trabajo. Me explico, en el despacho donde estamos somos cuatro, el espacio es... unos... menos de veinte metros cuadrados... creo. La convivencia es muy estrecha, pasamos siete horas diarias juntos, todos los días del año. Eso hace que termines conociendo a las personas con las que estás. Y esta es de esas personas que se hacen querer. Es de las que cuando alguien llega con un problema intenta darle una solución... pero no de esas de “presente ud. un escrito en el registro central de...” o sin estar segura “eso de de otro departamento...”. Ella es de las que cogen el teléfono y llama, se interesa, intenta ayudar. Ha llegado a mediar en conflictos entre dos ciudadanos que estaban en una disputa por un tema de animales, problemas de vecino... de esos que si se dejan se van enquistando y muchas veces dan paso a mayores. Pues ella intenta mediar, habla con uno, habla con otro, intenta que lleguen a un acuerdo... vamos que intenta hacer lo que cualquiera de nosotros quisiéramos que nos hicieran al llegar a cualquier sitio de la administración pública. También se implica a modo personal con sus compañeros, ayuda en todo lo que puede... podemos dar fe personalmente. Y lo que es raro hoy en día, en cualquiera se apunta medallas que no le corresponde, es que ella no espera nada a cambio... pues esa es mi compañera. Es así y nosotros la disfrutamos, tenemos esa suerte.
Pues el fin de semana murió su padre. El lunes fue la misa... ella estaba rota... lloraba... estaba en el primer banco con su madre y su marido. Pero lo que mas me impacto en ese momento fue no poder ayudar, verla de esa manera y pensar que nada de lo que dijese pude ayudar... un beso... un animo... un abrazo... nada. Pero estaban todos, todos los hermanos, todos los maridos y mujeres, todos los amigos... fue una misa de difuntos normal....como todas las misas de difuntos... pero llegado un momento salió a hablar una de las hijas en representación de los hermanos y su madre... se me encogió el corazón... joder como hablo... se notaba el amor... se sentía el dolor... intente disimular... ¡joder no voy a llorar!... pero madre, como habló de su padre... daban ganas de abrazarlos a todos. Luego salio a hablar un amigo... pero que amigo... yo quiero amigos así. Lo primero que dijo que estaba allí porque se lo había pedido la familia, por propia iniciativa no estaría en esas situación... y empezó a relatar su amistad con Enrique. Desde los catorce años, pasando por los estudios de medicina en Sevilla y Madrid. Anécdotas de sus ratos de ocio, cuando vieron por primera vez a su mujer, cuando competían jugando al tenis... cuando le salvo a su hija en una operación quirúrgica (dijo que eso no se lo podría pagar nunca). Empezó a hablar y pensé, ¿que ira a contar?... y terminé pensando que pasada... como lo quería... tenia que ser un tío tremendo.
Alguna vez oí que el tamaño de las personas se ve en la calidad de sus amigos... este amigo era de los de verdad, de los que a todos nos gustaría tener... y viéndolo a el... se puede imaginar la calidad humana, la valía, la inteligencia, al amor, de D. Enrique... si, si, D. Enrique... antes a las personas se les hablaba de don. No a las mayores, no. Hablar de don a una persona era una señal de respeto, de consideración, de educación... no lo conocí personalmente. Lo conocí el domingo a través de su amigo y desde ese día para mi es D. Enrique, Don Enrique con mayúsculas.
Un abrazo Sara, animo, te esperamos.






Es cierto, viendo el amor que rodea a una persona se la conoce y se la valora en toda su dimensión personal... Mis ánimos para tu compañera y su familia.
Besos y un abrazo para tí y los tuyos
Es verdad que el amor y el cariño cuando existen.. no se pueden esconder,si existe, siempre aparece en todos los momentos sean buenos , sean malos y claro esta.. tu compañera de trabajo tuvo una gran escuela ....su padre D. Enrique, tuvo que ser magnifico pues aun habiendose ya ido para siempre ...tu lo conocistes en ese momento a traves de aquellos que le amaron.. en fin muchos animos para tu amiga, le sera muy duro aprender a vivir sin su padre , pero siempre le quedara toda una vida junto a el...los recuerdos no mueren, dicen que mueres verdaderamente, cuando dejan de recordarte aquellos que te conocieron...
Besos Vari... es un placer leeerte
Pd.Yo tambien suelo llamar a las personas mayores de don o usted, mis padres me enseñaron que era un signo de respeto
Respeto... proviene del latin y significa atencion, consideracion.
Vari, el remanso estaba en el post anterior... y el anterior... Jo, siento que te quedaras en el último post, da todo menos paz... Besos y un remansoabrazo
Han pasado unos días desde que publicaste esto, muchos ánimos para tu compañera y su familia, cuando siembras amor recoges amor, y por lo que escribes el padre de tu compañera sembró mucho amor
petonets
pd. yo también tengo la costumbre de tratar a los mayores de ud. como signo de respeto
Venía a darte ánimos para esos estudios que te mantienen lejos y he visto que tienes "Insurrección" y me he quedado un buennn rato (con Goñi ya me quedaba, que conste... Por cierto, preciosa la canción que le dió a Luz Casal para su último disco). Besos y ánimos que ya no te queda nada.