... ya no es como antes....

Pues comentaros que el otro día escuchaba una tertulia en la radio sobre la amistad. Hablaban, peleaban, discutían... pero no decían nada sobre la nueva modalidad de amistad de hoy en día.
Antes el amigo era amigo de toda la vida. Nos conocíamos desde pequeños, habíamos rotos nuestras primeras ventanas a balonazos, habíamos realizado nuestras primeras experiencias con las niñas, habíamos preparado la llegada a casa y las explicaciones que teníamos que dar para justificar ese suspendo de ultima hora.
Por la mañana quedábamos para ir juntos al colegio, la marcha era tranquila, íbamos sobrados de tiempo, entonces se entraba a las nueve y media. El patio era el lugar donde tramábamos las trastadas que pensábamos hacer. La vuelta a casa era mas de lo mismo, hablábamos de don fulanito que era un tal y de don menganito que era un cual. Era la una del medio día y a las dos y media volviamos para clase, entonces la jornada estaba partida. La salida era a las cinco y marchabamos a clase particular.
Esta era la rutina.... y esa rutina forjaba amistades, forjaba odios y rencores... y esas amistades, odios y rencores a esas edades eran para toda la vida, toda la vida para nosotros eran unos dos o tres días...
Luego pasaron los años, ya eramos mayores, teníamos quince o dieciséis años... joder que mayores eramos. Seguíamos con amigos “para toda la vida”, teníamos nuestras primeras salidas nocturnas, nuestras primeras citas, nuestras primeras broncas serias. En esta edad perdíamos el contacto diario, había caminos que se separaban, uno se encaminaba en una dirección y otras en otra.
Pero lo que entiendo que era fundamental es estas amistades era el contacto, el contacto físico. A mi amigo tenia que verlo, tenia que sentir su presencia, nos teníamos que ir a su casa a oír música, teníamos que ir a jugar a las maquinitas al bar (antes no existía la play ni la xbox ni la wi), teníamos que hablar de chicas, las chicas hablar de chicos. Con mis amigos hacia planes para toda la vida... planes que no sabíamos si se realizarían o no, pero para nosotros en aquellos momentos eran los planes mas seguros del mundo. Esa amistad se forjaba con el contacto diario, con el roce, viendo a la persona, unos días me tocaba aguantar y otros que me aguantasen.... eso era la amistad.
Ahora ha cambiado... ya no es así, al menos en muchisimos casos. Hoy en día la amistad no necesita del contacto diario, de ver a la persona, de quedar para salir. Ya la amistad no se entiende como hace años.
Ahora es diferente, ahora los amigos están tras la pantalla de un ordenador. Por casualidad, porque los buscas, porque ellos te encuentran... es diferente.... en unos casos no los has visto nunca, en otros los has llegado a conocer en persona después de horas y horas de charlas, charlas normalmente nocturnas. Charlas en las que cuentas cosas que igual si la persona estuviese delante no te atreverías a contar.
Parece que el no tener a la persona delante invita a relajarte, te hace bajar las defensas con las que a diario nos movemos en la jungla del trato humano diario. Terminas conociendo a personas que viven a cientos, a miles de kilómetros de tu hogar. Cuando tienen problemas se desahogan y las comparten buscando consejo. Cuando tienen alegrías las cuentan para compartirla con nosotros.
Hay noches en las que te pones delante de una pantalla de ordenador y entras en la vida de esa personas... entras porque ellos te invitan... quieren compartir sus problemas diarios, quieren hablarlo con su amigo... y ese amigo eres tu.
Luego llega el momento de dar un paso mas y por gustos comunes, afinidades por ... yo que se que razones puede encontrar cada uno, supongo que tantas como personas nos encontramos en este jodido mundo... pues das ese paso y te encuentras en persona.
Yo personalmente puedo hablar de mi experiencia. Ha sido magnifica, he conocido a gente que merece la pena. Hemos compartido gustos, hemos compartido comidas, hemos compartido casa. Hemos cruzado España, unos en avión, otros haciendo horas y horas de carretera... ¿la excusa?, el gusto común, ¿la realidad?, el conocer a esas personas con las que has compartido noches de sueño y horas de confesiones.
Has deseado que ese fin de semana no terminase, has deseado que existiesen fines de semana de siete días. Has sentido un pellizco en el estomago cuando ha llegado el momento de la despedida.
Hay casos en los que la amistad llega mas lejos... se va haciendo cada día mas fuerte... estas deseando hablar con esa persona... deseas que llegue la noche y compartir lo ocurrido durante el día, hablar de las cosas que nos han pasado.... hay casos que son una verdadera pasada. Casos que cuando los conoces te das cuenta que el destino lo escribimos nosotros. Casos como el de mi compañero Pedro... que tras once años de chateo... se apostaron por dar el paso... y jugaron. Podía haber salido mal... pero también podía salir bien... tenían el cincuenta por ciento de posibilidades, apostaron, jugaron... hoy, hoy día 20 de junio, Mari esta aquí... es de Teruel y esta aquí, ha cruzado España, y esta aquí con Pedro. Esta apostando por lo que quiere y yo espero que esa apuesta que han hecho los dos les salga con el premio gordo.
Hay gente que te aporta inquietudes, valores, conocimientos.... o simplemente un rato de distracción. Hay gente que no aporta. Hay gente con la que hay que tener cuidado. Hay gente que entra en “tu casa” y lee tus comentarios... hay gente que comenta.... hay gente que no deja huella... tu entras en casa de otros y dejas tus comentarios... tus opiniones....
Es otra forma de ver al amistad... ¿buena?, ¿mala?... eso esta en cada uno... esta en cada persona.







unaovarios dijo
Espero que sea el Gordo!!!! Y he comprobado, con el tiempo, que da lo mismo si es virtual o real, hay de todo en cada lado... Los encuentros, a veces, son más intensos aquí, pues los ojos no se enfrentan y los dedos van parejos con las emociones..., cuando quieres borrar, ya has dado intro... Cara a cara se muerde la lengua antes... Es un mundo paralelo, hay lo mismo en ambos lados; si hay ventaja, debe ser, que aquí hablas mucho más en dos ratos que en la barra de un bar o una cafetería en dos horas... Disfruto de amistades aquí encontradas y después conocidas a las que adoro... Pero también hay chascos, claro, como en cualquier "realidad" cotidiana... Sabes que siempre me alegra leerte, aunque nunca hemos trasnochado, jajajajaja. Besos y un fuerte abrazo
23 Junio 2008 | 11:25 PM